Guía básica para cuidar tus moldes de aluminio para repostería
Los moldes de aluminio pueden durar mucho tiempo si se cuidan correctamente.
Evita lavarlos con esponjas metálicas o productos abrasivos, ya que pueden rayar la superficie. Lo ideal es lavarlos con agua tibia, detergente suave y una esponja blanda.
Después de lavarlos, sécalos muy bien antes de guardarlos para evitar manchas o marcas de humedad. También es recomendable no dejarlos remojando por muchas horas y evitar golpes que puedan deformar la base o los bordes.
Con estos cuidados simples, tus moldes mantendrán su forma, resistencia y durabilidad por mucho más tiempo.